DIALOGOS EX-TESTIGOS DE JEHOVA
Bienvenido de vuelta, esperamos que aproveches al máximo nuestros temas.
LA LEY DE DAR Y RECIBIR

Vie Jul 08, 2016 7:56 pm por Kati B.

El dar y recibir es una ley universal, no es una opción de vida.    Desde que nacemos estamos sujetos a ésta pues de no ser asi no subsistiríamos, fuimos hechos para recibir.
        Cuando un bebé nace inmediatamente deberá comenzar a recibir alimento, atención y cuidado pues de otra forma morirá, sin embargo al proveérsele estas cosas sin ayudarle a ver  cómo recibir …

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EL DAR Y RECIBIR.....PRIMER MENSAJE

Vie Jul 08, 2016 12:25 am por Kati B.

La Biblia, como libro escrito por hombres de gran discernimiento y sabiduría provenientes de una relación estrecha con nuestro Creador, nos muestra verdades universales que consideradas con cuidado, nos ayudan a comprender las fuerzas que rigen nuestra existencia y la de las diversas formas de vida que comparten nuestro planeta, asi como la manera de armonizar con ellas para nuestra felicidad …

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LA CONSTANTE BUSQUEDA DEL CONOCIMIENTO DEL CREADOR.

Dom Jul 03, 2016 11:53 am por Kati B.

Este nuevo Foro lleva la finalidad de recibir y compartir la sabiduria encerrada en los libros de la Biblia y que como tesoros escondidos esperan ser revelados a cada uno de nosotros para nuestro adelanto en la busqueda del sentido de nuestra vida dentro del plan de Dios para su creación humana.
        Les invitamos de todo corazón a compartir sus pensamientos y sentimientos que serán de …

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El trato a los expulsados o desasociados.

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El trato a los expulsados o desasociados.

Mensaje por Invitado el Lun Jun 16, 2014 10:27 am

He puesto en orden mis ideas, los textos empleados y los comentarios citados por otros que en alguno de ellos hablan con mayor conocimiento de causa de todas estas cuestiones relacionadas con la expulsión.

Espero les sirva de ayuda este tema.

TNM
Lucas 15: 1-7
15 Ahora bien, todos los recaudadores de impuestos+ y los pecadores+ seguían acercándose a él para oírle. 2 Por consiguiente, tanto los fariseos como los escribas seguían murmurando, diciendo: “Este hombre recibe con gusto a pecadores, y come con ellos”.+ 3 Entonces él les habló esta ilustración, y dijo: 4 “¿Qué hombre de ustedes que tiene cien ovejas, al perder una de ellas, no deja las noventa y nueve atrás en el desierto y va en busca de la perdida hasta que la halla?+ 5 Y cuando la ha hallado, la pone sobre sus hombros y se regocija.+ 6 Y cuando llega a casa convoca a sus amigos y a sus vecinos, y les dice: ‘Regocíjense conmigo, porque he hallado mi oveja que estaba perdida’.+ 7 Les digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente+ que por noventa y nueve justos que no tienen necesidad de arrepentimiento.

La Expulsión.

En Mateo 18: 15-19, Jesús dio instrucciones en cuanto a saldar las faltas entre las personas, diciendo:

Además, si tu hermano comete un pecado, ve y pon al descubierto su falta entre tú y él a solas.
Si te escucha, has ganado a tu hermano. Pero si no escucha, toma contigo a uno o dos más,
para que por boca de dos o tres testigos se establezca todo asunto. Si no les escucha a ellos,
habla a la congregación. Si no escucha ni siquiera a la congregación, sea para ti exactamente
como hombre de las naciones y como recaudador de impuestos.

El procedimiento:

Mat 18:16 Mas si no te oyere, toma aún contigo uno o dos, para que en boca de dos o de tres testigos conste toda palabra.
Mat 18:17 Y si no oyere a ellos, dilo a la iglesia: y si no oyere a la iglesia, tenle por étnico y publicano.

“En sus palabras en Mateo 18: 15-18, Jesús no prescribió nada encaminado a excomunión organizacional. La fraseología indica que se trata de una ofensa y un castigo de naturaleza estrictamente personal. Incluso después de referirse a la “congregación” (evidentemente al funcionamiento de la congregación judía, ya que no había una congregación cristiana por entonces), Jesucristo dijo: “tenle para ti [singular] como un gentil y un recaudador de impuestos”. Más bien que una acción eclesial, impuesta a toda una congregación, se trata de un simple principio a tener en cuenta para con los que han errado gravemente, un rechazo personal hacia un transgresor obstinado. Lo que precede en el contexto, así como lo que le sigue apunta en esa dirección.

Aunque los versículos 17 y 18 describen una acción en donde está involucrada la autoridad eclesiástica, los siguientes indican todo lo contrario. Tan sólo dos personas pueden llegar a una determinación en materia religiosa y pueden tener la bendición divina cuando actúan de esa manera. (Ver el versículo 19). Dicha bendición no está supeditada a la decisión de quienes están en alguna posición oficial, ni en que esa decisión sea sometida a una autoridad centralizada. Es Jesucristo quien promete (versículo 20) estar “en medio de ellos” guiando sus pensamientos.”

2 Juan 9-11, que dice:

“Todo el que se adelanta y no permanece en la enseñanza del Cristo no tiene a Dios.
El que permanece en esta enseñanza es el que tiene al Padre y también al Hijo.
Si alguno viene a ustedes y no trae esta enseñanza, nunca lo reciban en casa ni le digan un saludo.
Porque el que le dice un saludo es partícipe en sus obras inicuas”.

En primer lugar, debería notarse que lo que hace al caso es “la enseñanza de Cristo”, no la de un movimiento religioso. Las diferencias en el punto de vista en doctrinas de menor importancia no tendrían que constituirse en motivo para división y separación, una exclusión hacia otros, separándolos de la comunidad. De manera que el apóstol exhorta:

Acoged bien al que es débil en la fe, sin discutir opiniones. Romanos 14:1.

Etapas poco cristianas:

“1) Marcar. Se aplica a quienes, aunque no se tiene constancia de culpabilidad grave, son vistos como “desconsiderados para el orden teocrático”. Una persona así, primeramente ha de ser advertida y, en caso de continuar en su proceder, se avisa a la congregación respecto al curso de su conducta y se insta a los miembros de la congregación a “marcar” a la persona en esas circunstancias. No es enteramente un expulsado, pero los miembros de la congregación han de “limitar su trato social” con él."

2 Tesalonicenses 3: 14, 15. La Traducción del Nuevo Mundo dice:

Pero si alguno no es obediente a nuestra palabra mediante esta carta, mantengan a éste señalado,
dejen de asociarse con él, para que se avergüence. Y, no obstante, no estén considerándolo como
enemigo, sino continúen amonestándolo como a hermano.

Puesto que seguir ese consejo supondría no dar apoyo o no ajustarse a su política de expulsión, la Watch Tower lo clasifica entre el tratamiento de cosas menores a las que requieren expulsión, y lo ponen en otra categoría aparte a la que denominan “marcar”, que lleva consigo medidas menos drásticas en cuanto a la actitud hacia los “marcados”. Por tanto establecen diferencias con respecto a 1 Corintios 5: 9-11. Pero ¿es así?

El contexto muestra que la falta está en desobedecer la palabra escrita de un apóstol enviado por Cristo. Ciertamente ese no es un asunto menor. Seguramente la organización Watch Tower no lo consideraría así, si se tratara de un asunto de pasar por alto sus reglamentos y enseñanzas.”

2) Poner a prueba, durante un período de tiempo. Supone pecados considerados más graves que en el caso de “marcar”. (Aunque pecados como fornicación, borrachera, y robo siempre constituyen base oficial para poner a prueba, en otras materias a menudo no está clara la distinción y mucho depende del punto de vista de los ancianos que manejen el asunto). El “poner a prueba” puede ser “privado” o para todos los “observadores” (quienes aportaron testimonio en la audiencia judicial), o, si el asunto es considerado de público conocimiento, es público, para toda la congregación.

Si oficialmente va a ser “puesto a prueba” ante la congregación, se hará en la “Reunión de Servicio” semanal y el anuncio puede ser complementado con un discurso en el que se haga mención de la clase de pecado envuelto. Pueden aplicarse ciertas restricciones, como no participar en partes de las reuniones, no representar a la congregación en la oración, no leer las escrituras o incluso no comentar en las reuniones. La persona no es oficialmente calificada como expulsada, pero sufre de un trato distanciado y de una limitación en la aceptación social y casi con toda seguridad que será objeto de habladurías y conjeturas, aunque únicamente los ancianos conozcan los hechos del caso. La prolongación del período de prueba lo determinan los ancianos que han actuado en capacidad de jueces.

3) Expulsión. Acarrea rechazo total, interrupción absoluta de relaciones. Los demás no podrán ni tan siquiera dirigir la palabra a los expulsados.”

“Los miembros del comité judicial están obligados a enviar a la sucursal del país un informe sobre lo que sucedió en el comité. La organización conservará estos documentos en sus archivos.”

“Es un hecho, es que estos registros sirven principalmente como un instrumento de control para protección, no tanto contra criminales, sino contra miembros que critiquen o no se sujeten a las doctrinas de la organización.”

“Bondadosamente Dios, en su Palabra, invita a los pecadores a reconciliarse con El y les asegura que, aunque sus pecados fuesen como la escarlata, “serán emblanquecidos como la nieve”, y dice “perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado”. Como se ve, la organización Watch Tower, en contraste con eso, mantiene ficheros voluminosos, ficheros que contienen una enorme cantidad de información embarazosa.”

“A pesar de que estos documentos informan el nuevo status del individuo juzgado a la sucursal de la organización, ninguna copia de estos le será entregada. De esta forma la organización evita problemas legales para que nadie tenga una prueba. Toda decisión es comunicada verbalmente.”

No obstante, las cortes de justicia que los testigos de Jehová llaman "mundanas", por lo menos elaboran transcripciones de los juicios realizados, y hasta tienen disponibles sus grabaciones en audio. De esta manera, cualquiera puede solicitar la transcripción o el audio del proceso para tener conocimiento de cómo fue la realización del juicio.

“Si se estimó culpabilidad y no hubo suficiente evidencia de arrepentimiento, el dictamen del comité (ya sea para expulsión o, como medida menos drástica, amonestación pública para la persona) es anunciado a la congregación sin que ésta conozca los motivos para tal decisión.”

“Puede darse también el caso de que un miembro sea desasociado. La situación de un desasociado, para fines prácticos, es equivalente a la de quien es expulsado. El trato que se le dará es el mismo. Ninguna persona podrá hablarle ni saludarle ni dentro de la congregación ni fuera de esta. Quien sea descubierto hablándole o saludándole será sancionado. Por ejemplo, si un miembro ya no desea ser testigo de Jehová, enviará una carta de desasociación. Pueden producirse casos en que la acción de un individuo lo desasocia automáticamente de la organización, si esta acción llega a ser de conocimiento del cuerpo de ancianos.”

La desasociación automática se da por los siguientes casos:

- Unirse a otra organización religiosa y expresar la intención de seguir en ella.
- Aceptar sangre voluntariamente por motivos de salud y no arrepentirse.
- Ir en contra de su postura neutral (por afiliación a una organización o por mantener un empleo que por su actividad no consideren neutral). “Lo referente a la neutralidad, esto implica que testigos de Jehová que se afilien a partidos políticos, o que trabajen en cualquier ocupación para una organización gubernamental tal como un Ministerio de Defensa, serán desasociados.”

Toda organización tiene derecho a exigir a su membresía el cumplimiento de sus normas, pero llegar al extremo de aplicar un ostracismo radical a quienes no han cometido pecados tipificados en la Biblia, tales como los mencionados en las causas de desasociación, es algo anticristiano.”

“La desasociación automática que practica la religión de los testigos de Jehová tiene un paralelo en su definición a la excomunión latae sententiae que se contempla en el Canon 1364 del Derecho Canónico de la Iglesia Católica. El código de Derecho Canónico está publicado en el sitio oficial de internet del Vaticano.

¿Qué es la Excomunión Latae Sententiae?

Es una excomunión automática que no requiere de sentencia escrita para su realización. Determinados actos producen una excomunión automática de la Iglesia Católica. El Canon 1364 dice:

1364 § 1. El apóstata de la fe, el hereje o el cismático incurren en excomunión latae sententiae, quedando firme lo prescrito en el ⇒ c. 194 § 1, 2; el clérigo puede ser castigado además con las penas enumeradas en el ⇒ c. 1336 § 1, 1 , 2 y 3.

Compruebe esta cita en el siguiente enlace:
http://www.vatican.va/archive/ESL0020/__P50.HTM

Note que al cismático se le aplica la excomunión latae sententiae, y el Canon 751 define qué acto incurre en un cisma o ruptura:

751 Se llama herejía la negación pertinaz, después de recibido el bautismo, de una verdad que ha de creerse con fe divina y católica, o la duda pertinaz sobre la misma; apostasía es el rechazo total de la fe cristiana; cisma, el rechazo de la sujeción al Sumo Pontífice o de la comunión con los miembros de la Iglesia a él sometidos.

Es decir, el católico que no reconozca la autoridad del Papa es un cismático y esta rebeldía le produce la autoexcomunión. La Iglesia Católica también considera que se debe castigar (aunque no con la excomunión) a los católicos que no eduquen a sus hijos en la fe Católica. Esto lo establece el Canon 1366:

1366 Los padres, o quienes hacen sus veces, que entregan a sus hijos para que sean bautizados o educados en una religión acatólica, deben ser castigados con una censura u otra pena justa.

La Iglesia Católica ya no practica una persecución como en el pasado, a pesar de que en su Derecho Canónico, que continua vigente, podemos ver vestigios de lo opresiva que fue en la Edad Media. Vemos que la religión de los Testigos de Jehová aplica la misma opresión ahora.

La organización de los testigos de Jehová también exige a los parientes de los desasociados a que no tengan trato indebido con ellos con la pena de “no recibir privilegios en la congregación”. No se tomarán medidas judiciales a menos que se empeñen en hablar sobre cosas espirituales con el familiar o critique abiertamente la expulsión.

“El "trato indebido a parientes", no sólo se refiere a que los testigos de Jehová no pueden saludar o hablar a parientes en segundo grado, sino también se refiere a anular la relación entre padres e hijos o entre hermanos que no vivan en la misma casa”:

“Limitándolo a cuando es indispensable atender asuntos de familia. No buscan excusas para juntarse.” “Evitamos el trato social con tal persona”. “Si el expulsado o desasociado es un pariente que vive fuera del círculo familiar y el hogar inmediatos… Pudiera ser posible eliminar casi todo contacto con tal pariente.”

Esta actitud extrema anticristiana está en clara contradicción con la compasión enseñada por Jesús y sus apóstoles. La Biblia no sugiere ninguna sanción de ostracismo de los padres contra sus hijos o parientes. Cada familia tiene el derecho de decidir cómo tratar a sus miembros según sea el caso. La Sociedad Watchtower aplica esta presión psicológica para crear en el expulsado o desasociado una necesidad de volver a comunicarse con sus parientes y amigos, y esto los presionaría a regresar a la organización. Se le inculca a los miembros esta extrema medida como una obediencia y lealtad a Jehová Dios. El desobedecer esto es visto como una deslealtad.”

Pero se pueden dar situaciones como la siguiente:

“Así un muchacho de dieciséis años podría ser expulsado por algún acto de inmoralidad sexual. Podría tomar la decisión de no seguir los pasos para su “restauración” y el final de su “status” como expulsado. Sin embargo, puede no envolverse más en inmoralidad sexual, se puede casar, tener hijos, mostrar ser un esposo fiel, un buen padre, y una persona honesta y responsable que se deja guiar por los principios cristianos. Aun así, independientemente de los años transcurridos o de la clase de persona que muestra ser, se le sigue considerando de la misma manera como una persona inmoral, de influencia corruptora, una persona con quien los demás cristianos, incluyendo a sus familiares, no deben asociarse. ¿Por qué razón? Por no haber seguido los pasos legalmente establecidos por la organización para dejar la “condición de expulsado” y ser declarado oficialmente dentro de la pauta para la consideración de asociado. Si el padre de la parábola del hijo pródigo se hubiera regido por semejantes normas, cuando hubiera visto al hijo rebelde acercarse a casa, en lugar de correr a su encuentro y abrazarlo como hizo, habría insistido en que primero compareciera ante un comité de tres personas para determinar si el padre estaba justificado para expresar tal interés y afecto paternal.”

“La política de la Watch Tower lleva a que cualesquiera miembros, que no observen un dictamen oficial que proscribe la asociación con el expulsado, ellos mismos también sean expulsados. Pablo ni tan siquiera menciona algo referente a tomar semejante acción hacia la minoría que no compartió el rechazo hacia el malhechor mencionado en su carta.”

“En ningún sitio muestran las Escrituras un lugar de privilegio para los ancianos, reservándoles en exclusiva cosas como animar, reprochar o intentar el restablecimiento de personas que han emprendido un proceder erróneo. El que ellos puedan tomar la iniciativa en esos asuntos, de ningún modo priva a otros para que puedan llevar a cabo esas cosas también. La elaboración de semejantes reglas revela una mentalidad en la que se contempla la diferencia entre clérigos y legos, no la que corresponde a una hermandad cristiana; propone dos normas de actuación, una para los ancianos, y otra para todos los demás. La exhortación a ser “imitadores de Dios, como hijos amados” se dirige a todos los cristianos, no a un número selecto de ellos. Ante todo, seguramente que el ejemplo de compasión y misericordia que Dios nos ha puesto ha de ser seguido libremente por todos los cristianos, sin tener en cuenta la pertenencia a una organización con restricciones encaminadas a afianzar la autoridad eclesiástica.”

Apóstatas.

“Los que más preocupan al cuerpo gobernante son los llamados apóstatas. Para asegurar que estos "apóstatas" no tengan comunicación con los miembros, se insta a todos los testigos de Jehová a tener un "odio piadoso" contra quienes se rebelan contra su organización. Rebelarse contra ella, equivale para ellos a una rebeldía contra Dios”.

Piadoso: se aplica a la persona que siente pena o dolor hacia quienes sufren.
Odio: es un sentimiento de profunda antipatía, disgusto, aversión, enemistad o repulsión hacia una persona, cosa, o fenómeno, así como el deseo de evitar, limitar o destruir a su objetivo. El odio se puede basar en el miedo a su objetivo, ya sea justificado o no, o más allá de las consecuencias negativas de relacionarse con él. El odio se describe con frecuencia como lo contrario del amor”.

La palabra “odio” no estaría indudablemente en el vocabulario cristiano bajo ninguna de sus formas y ambas palabras por si mismas no pueden permanecer unidas, “odio piadoso”, por definición.

“En casos en los que hay sospechas de que una persona está en desacuerdo con la organización, puede ser interrogado respecto a lo que lee, las personas con las que habla, las cartas que recibe, no habiendo prácticamente nada “fuera de límite” para sus interrogadores. No responder a todas las preguntas que se hacen supone un riesgo para la persona.”

Muchos de estos mal llamados apóstatas, denuncian las prácticas antibíblicas de esta organización, y porque colocan en primer lugar la Biblia, son tildados de malvados.

En la Iglesia cristiana de la era apostólica se aplicaron sanciones para quienes cometieron pecados graves. Los apóstoles, como autoridades divinamente constituidas, aplicaron juicios condenatorios directamente sin necesidad de formar o consultar un comité o grupo deliberativo. Esto lo hicieron por el poder del Espíritu Santo que operaba en ellos. Tenemos el caso de Ananías y Safira que le mintieron al Espíritu Santo, y Dios pronunció un juicio de muerte a través del Apóstol Pedro (Hechos 5:1-11). Un caso importante se menciona en el capítulo 5 de la Primera Carta a los Corintios del 1 al 13.

“La situación que presenta Pablo era la de un hombre que estaba cometiendo un grave pecado, que hasta en los no creyentes era algo intolerable. Note también que era necesario que la congregación tome la acción de excluirlo con la finalidad de no contaminar la espiritualidad del grupo. Tal condena colectiva le sería útil al pecador para que pueda hacerse un autoexamen, reflexionar sobre su error y corregirlo; como dice literalmente Pablo: "Para la destrucción de la carne" que podría entenderse como la eliminación de lo que al hombre le impide vivir en armonía con el Espíritu. El Apóstol nos exhorta a dejar de relacionarse con quienes practiquen la lista de pecados mencionados. La palabra griega original significa intimar o mantener compañía con alguien. Entonces, sí hay base bíblica para que las iglesias cristianas apliquen una medida disciplinaria que implique evitar el compañerismo con quienes afirmen ser cristianos y practiquen constantemente pecados graves. Sin embargo, si el pecador se arrepiente, tal como sucedió con aquel pecador de la congregación de Corinto, Pablo prontamente nos dice:

Para él es suficiente el castigo que le impuso la mayoría. 7 Más bien debieran perdonarlo y consolarlo para que no sea consumido por la excesiva tristeza. 8 Por eso les ruego que reafirmen su amor hacia él. ......11 para que Satanás no se aproveche de nosotros, pues no ignoramos sus artimañas. (2 Corintios cap. 2)

Se dice que este castigo lo impuso la mayoría, lo cual muestra que no fue por deliberación de sólo un grupo de ancianos. También se nos exhorta a ser rápidamente misericordiosos para que no nos trague una conducta radical condenatoria cuando el pecador ya reconoció su error y se corrige. Pablo nada dice sobre formar un comité judicial que envíe un informe escrito detallado y que se archive para que un grupo de ancianos le recuerde siempre al individuo los errores que cometió en el pasado.

Por ejemplo, cuando un testigo de Jehová es expulsado, nadie debe saludarlo ni hablarle. Inclusive, como su juicio es realizado en privado por un comité de ancianos, este no informa a la congregación porqué motivo la persona fue expulsada. No hay transparencia; sin embargo, todos los testigos de Jehová (de todas las congregaciones), están obligados a aplicarle una sanción sin saber el motivo. El motivo del castigo sólo lo sabe el comité judicial que lo juzgó, y esto está en contradicción con el modelo apostólico.

Es obvio que las cartas de Pablo a los corintios fueron leídas en público, y fue por eso que la mayoría pudo emitir un juicio con pleno conocimiento de lo cometido por el pecador mencionado. El procedimiento de expulsión o de autodesasociación aplicado por la organización de los Testigos de Jehová no le permite al individuo que está siendo juzgado ejercer en favor de sí mismo una defensa pública. Esto no se ajusta al modelo de justicia enseñado por Jesús y sus apóstoles.

Inclusive, la práctica ostracista que aplica la organización de los testigos de Jehová contra los expulsados y desasociados no permite seguir el consejo bíblico que está en Santiago 5:19, 20:

19 Hermanos míos, si alguno de entre ustedes se deja extraviar de la verdad y otro lo hace volver, 20 sepan que el que hace volver a un pecador del error de su camino salvará su alma de la muerte y cubrirá una multitud de pecados.

Aquí Santiago usa el pronombre griego indefinido "tis", que significa "alguno", cuando dice "kai tis epistrepho auton" que se traduce "y alguno lo hace volver". Esto indica que el hacer volver a un pecador que se ha apartado de la verdad puede ser hecho por cualquier cristiano. Cualquiera puede tomar la iniciativa de hablar con quien se ha apartado de la verdad para ayudarlo a volver. Esto es imposible dentro de las directrices de la Sociedad Watchtower, ya que sólo los ancianos pueden tomar esta iniciativa.

Por otro lado, cuando alguien quiere ser readmitido como miembro de la organización de los testigos de Jehová, porque en su creencia esta es la única organización que aprueba Dios, esta persona tendrá que someterse a un procedimiento.” A veces alargados en el tiempo innecesariamente.

En el capítulo 5 de la carta de Santiago, se dice:

13 ¿Está afligido alguno entre ustedes? Que ore. ¿Está alguno de buen ánimo? Que cante alabanzas. 14 ¿Está enfermo alguno de ustedes? Haga llamar a los ancianos de la iglesia para que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. 15 La oración de fe sanará al enfermo y el Señor lo levantará. Y si ha pecado, su pecado se le perdonará. 16 Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz. (Nueva Versión Internacional).

“El discípulo no restringe la confesión a hombres en autoridad, sino que dice: “Confiesen abiertamente sus pecados unos a otros y oren unos por otros, para que sean sanados.”

Aquí no se insta a los ancianos a obligar al arrepentido a esperar un tiempo mínimo. Ellos deben hacer una oración de fe para que el Señor lo sane y lo perdone. Esto es suficiente.

“En todos los casos de readmisión, deben imponer restricciones judiciales”. Pero esto está en conflicto con la Biblia:

Hechos 20:29:
Yo sé que después de mi partida entrarán entre ustedes lobos opresivos y no tratarán al rebaño con ternura.

La manera bíblica de hacer las cosas:

¿Sobre quiénes?

Rom 16:17 Y os ruego hermanos, que miréis los que causan disensiones y escándalos contra la doctrina que vosotros habéis aprendido; y apartaos de ellos.

La manera de realizarlo:

Stg 2:12 Así hablad, y así obrad, como los que habéis de ser juzgados por la ley de libertad.
Stg 2:13 Porque juicio sin misericordia será hecho con aquel que no hiciere misericordia: y la misericordia se gloría contra el juicio.
Pro 17:15 El que justifica al impío, y el que condena al justo, Ambos a dos son abominación á Jehová.
1Ti 4:16 Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello; pues haciendo esto, a ti mismo salvarás y a los que te oyeren.
Tit 1:9 Retenedor de la fiel palabra que es conforme a la doctrina: para que también pueda exhortar con sana doctrina, y convencer a los que contradijeren.

Teniendo en cuenta:

No que seamos nosotros amos sobre la fe de ustedes, sino que somos colaboradores para el gozo de ustedes, porque es por su fe que ustedes permanecen firmes. -2 Corintios 1:24.

Pero vosotros no queráis que os llame Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos
vosotros sois hermanos… ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo.
Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen
sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre
vosotros será vuestro servidor.

La exhortación que, por ejemplo, se da en el capítulo trece, versículo 17 de Hebreos es:

Obedeced a vuestros dirigentes y someteos a ellos, pues velan sobre vuestras almas
como quienes han de dar cuenta de ellas, para que lo hagan con alegría y no lamentándose,
cosa que no os traería ventaja alguna.

De la palabra griega (peithomai) que se traduce como “ser obediente”, el Theological Dictionary of the New Testament (Abridget Edition) dice:

Esta palabra asume acepciones tales como ‘confiar’, ‘estar convencido’, ‘creer’, ‘seguir’ e incluso ‘obedecer’.

El escritor inspirado de Hebreos, de hecho, ya ha ponderado los asuntos dejando claro que “aquellos que toman la delantera” habían de transmitir, no su propio punto de vista ni sus interpretaciones ni sus mandatos, sino “la palabra de Dios”. (Hebreos 13:7).

RVG
Heb 13:7 Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; la fe de los cuales imitad, considerando cuál haya sido el éxito de su conducta.

Pablo escribió lo siguiente a los corintios que se enorgullecían de hombres que a sí mismos se presentaban como una especie de “súper apóstoles”:

“Soportáis que os esclavicen, que os devoren, que os roben, que se engrían,
que os abofeteen. Para vergüenza vuestra lo digo; ¡como si nos hubiéramos
mostrado débiles!

Con respecto a esas palabras, un comentarista bíblico dice:

La idea es, sin duda, que los falsos maestros ejercieron un señorío sobre sus conciencia.”

El apóstol Juan da un ejemplo de cómo esa actitud de darse importancia ya había salido a la luz en su tiempo. Escribe sobre un tal Diótrefes, describiéndolo como alguien al que “le gusta ocupar el primer puesto” y que expulsó de la congregación cristiana a quienes no estaban de acuerdo con su posición. Por lo general, sin embargo, parece que el proceso comenzó con una sutil exaltación de la autoridad humana.

En los escritos de Ignacio de Antioquía (quien vivió aproximadamente entre el año 30 D.C. y el año 107 D.C. y murió como mártir), comenzamos a encontrar exhortaciones como éstas:

Y estad sujetos a los presbíteros (ancianos), como a los apóstoles de Jesucristo.
Vuestros presbíteros ocupan [presiden] en la asamblea el lugar de los apóstoles.
Someteos al presbiterio [cuerpo de ancianos] como a la ley de Cristo Jesús.

Eso, en efecto, revestía a los ancianos de una autoridad equivalente a la que tenían los apóstoles e igualaba la sujeción a ellos con la sujeción a la ley del Cristo. Pero el caso es que ellos no eran apóstoles, no habían sido elegidos como tales por el Hijo de Dios y, por tanto, no estaban dotados de la autoridad apostólica y sería un error considerarlos de esa manera.

El comentarista Barnes del siglo diecinueve apunta a eso, cuando en su comentario dice:

“Ese concilio ha sido usualmente invocado como justificación para los concilios permanentes en la iglesia y, en especial, para las cortes de apelación y control. Pero no establece lo uno ni lo otro, ni debería mencionarse como apoyo para ninguna de esas cosas. Porque aquello no constituyó una corte de apelación en ningún sentido creíble.”

Se trató de una reunión acordada para un propósito especial; convocada para solucionar una cuestión que había surgido en una determinada zona de la iglesia, y que requirió de la atención de la sabiduría de los apóstoles y de los ancianos. No tuvo los apéndices de un juicio… Las cortes judiciales implican un grado de autoridad que el Nuevo Testamento no da pie a pensar que le haya sido concedido a ningún cuerpo eclesiástico humano.

No existe la más leve indicación de que se hubiera de dar continuidad a dicho concilio, o que debiera celebrarse de una manera periódica o regular. Prueba, en efecto, que cuando se presentan casos difíciles (cuando los cristianos están confusos y desconcertados, o cuando afloran contiendas) es apropiado acudir a hombres cristianos en busca de consejo y dirección… pero el ejemplo del concilio convocado en una situación especial de emergencia en Jerusalén no debería ponerse como pretexto para otorgar autoridad divina a esas reuniones periódicas…

Debe añadirse que, en efecto, debería concederse a la decisión de los apóstoles y ancianos para aquella ocasión un grado de autoridad (Compare con Hechos 16: 4) que no corresponde a ningún cuerpo de ministros o seglares ahora. Además, nunca debería olvidarse (cosa que, parecen haber hecho de buen agrado y con gran interés los eclesiásticos) que ni los apóstoles ni los ancianos hicieron valer jurisdicción alguna sobre las iglesias de Antioquía, Siria y Cilicia; que ellos no reclamaron derecho alguno para manejar aquellos casos; que ellos no intentaron “enseñorearse” sobre la fe y la conciencia de aquellos cristianos. El caso se circunscribía a una sola cuestión, una cuestión determinada y específica remitida a ellos, y como tal, emitieron una decisión sobre la misma… no ordenaron que otros casos parecidos que se produjeran les fueran remitidos a ellos, a sus sucesores o a algún tribunal eclesiástico. Es evidente que consideraban una bendición para las iglesias el disfrute de la más amplia libertad, y no dieron consideración a acuerdos con carácter permanente que hicieran valer el derecho a legislar en materia de fe, o a legislar respecto a la dirección de hombres libres del Señor.

¿Fueron los apóstoles un “Cuerpo Gobernante”?

Si Jesús hubiera querido establecer un “conducto de comunicación” por medio del cual se revelara entendimiento aumentado de las Escrituras, indudablemente sus apóstoles fieles estarían esperando ser los únicos a los que tal “nueva luz” se les revelara. No obstante, el registro muestra que éste no es el caso. Algunos de los apóstoles aparecen frecuentemente en el registro inspirado del crecimiento del cristianismo. Pero solamente tres escribieron parte de la Biblia: Mateo, Pedro y Juan. Otros del grupo de los doce no figuraron ni con mucho tan prominentemente como lo hicieron por ejemplo, Pablo, Bernabé, Silas y Timoteo. Y la mayor parte de las Escrituras Griegas inspiradas fueron escritas por personas que no eran del grupo de los doce, el más notable Pablo, pero también Marcos, Lucas, Santiago y Judas.

La vida, muerte y resurrección de Jesús, cumplió muchas profecías de maneras no previstas por los maestros religiosos de los días de los apóstoles. Los cristianos necesitaron ayuda para entenderlas. ¿Cómo fue revelada la verdad del papel de Jesús como Mesías a los primeros cristianos?. Según Lucas 24:13-35, el mismo día en que fue resucitado, se apareció en el camino a Emaús a dos discípulos, un hombre llamado Cleopas y posiblemente a su esposa. “Comenzando con Moisés y todos los profetas, les explicó a ellos” (no a los doce) “lo que se decía en todas las Escrituras acerca de sí mismo” (NIV).

Esta explicación completa de cómo las profecías hebreas aplicaban a Jesús, fue un ejemplo sobresaliente de revelación divina. Jesús compartió una comida con ellos y se fue. Inmediatamente ellos regresaron a Jerusalén, hallaron a los once apóstoles y les informaron acerca de su encuentro con Jesús. Mientras estaban contando la historia, Jesús se apareció al grupo congregado.

Antes de ascender al cielo, Jesús indicó a los once que a él ya le había sido dada la autoridad para responsabilizarse personalmente por todo: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra. Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones, enseñándoles a observar todas las cosas que yo les he mandado. Y ¡miren!, estoy con ustedes todos los días hasta la conclusión del sistema de cosas”.- Mat. 28,18-20.

Jesús había dicho a sus discípulos antes de su muerte que él enviaría un ayudante o consolador que tomaría su lugar en la tierra una vez que regresara al cielo. “Y yo pediré al Padre, y él os dará otro consolador para que está con vosotros siempre – el Espíritu de la verdad… Vosotros le conocéis, pues él vive con vosotros y estará en vosotros”- (Juan 14:16, 17 NIV). Hablando después de la acción del espíritu santo, Jesús prosiguió diciendo: “Mas cuando él, el espíritu de la verdad, venga, él os guiará a toda la verdad. El no hablará por sí mismo; solamente hablará lo que escuche, y os declarará las cosas que están todavía por venir. El me traerá gloria tomando de lo que es mío y haciéndolo saber a vosotros”.- Juan 16:13-15 NIV.

¿Estuvo el espíritu santo actuando simplemente durante un breve espacio de tiempo, una generación más o menos desde que comenzó la congregación cristiana, hasta que Jesús pudiera organizar la iglesia nuevamente formada para que ésta asumiera las funciones del espíritu santo, es decir, el alimentar a los discípulos, el “guiarles a toda la verdad”, y el hablar en nombre de Jesús? No. Jesús dijo que el espíritu estaría con ellos “siempre”, sin necesidad de sustitución alguna.

Debido a que Jesús habría de estar en contacto constante con sus discípulos después de su resurrección mediante el espíritu santo, no tenía razón alguna para animales a que esperaran el desarrollo de algún grupo centralizado de representantes humanos para suministrar guía o dirección. Jesús no quiso decir otra cosa cuando dijo: “… donde se reúnan dos o tres en mi nombre, allí estoy yo con ellos”. – Mateo 18:20.

El espíritu de Dios actúa con los primeros cristianos.

Jesús mandó a sus discípulos que permanecieran en Jerusalén solo hasta que hubieran sido “revestidos de poder desde lo alto” (Lucas 24:49). Esto ocurrió en el Pentecostés. Pedro habló en una ocasión, aplicando la profecía de Joel a lo que había sucedido. Incluida en esa profecía, que había de cumplirse durante toda la era cristiana, estaba la predicción de que “derramaré algo de mi espíritu sobre toda clase de carne, y sus hijos y sus hijas profetizarán, y sus jóvenes verán visiones y sus viejos soñarán sueños; y aún sobre mis esclavos y sobre mis esclavas derramaré algo de mi espíritu en aquellos días, y profetizarán” (Hechos 2:17,18). Esta profecía decía que Dios, mediante el espíritu santo, se comunicaría con los cristianos exactamente de las mismas maneras en que lo había hecho durante los tiempos pre-cristianos, directamente, por visiones, sueños y mediante profetas. ¿Muestra el registro de las Escrituras que esto sucedió?


Su hermano.

José Mari





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